domingo, octubre 22, 2006

Puente colgante X

 

Diwali

 

Se pronuncia duvali y es el festival  más importante en India no sólo para los hinduistas sino para  sikhs y jainistas.  Son días de asueto nacional: las casas se llenan de luces de vela y eléctricas, el aire con cohetes, las mujeres se pintan las manos con hena, se dan regalos para promover la prosperidad, se reúne la familia.  Si hubiera un equivalente sería tan importante como el día de gracias en Estados Unidos.

  Diwali se conoce también como la fiesta de las luces en la que se celebra la victoria del bien sobre el mal, una historia salida del Ramayana en la que Rama vence al demonio Ravan y regresa a su casa después de 14 años de exilio. Dura 5 días   durante los meses de octubre y noviembre, la fecha varía de acuerdo con el calendario lunar.  El primer día es bueno para las compras; el segundo se abre una nueva era de luz y conocimiento; el tercero es luna nueva y es el mero Diwali, como se observa completa oscuridad en el cielo se iluminan las casas  y  queman fuegos de artificio; el cuarto día es el primero  de un  ciclo nuevo;  y el quinto día se reúne la familia para celebrar  y fomentar los lazos.

    Hay recetas tradicionales, dulces, cánticos, vestimenta, decoraciones, juegos de cartas, poemas, rezos, velas de varios tipos y formas, y todo lo relativo a la fecha.  Ir de compras es un infierno y las calles se ponen tan tranquilas que la ciudad adopta otra cara. Los que pueden hacen un viaje corto y los que no, celebran en sus casas.

     Para los jainistas es el principio del año fiscal, se cierran los libros contables y se llama a la abundancia.  Las tiendes ofrecen grandes descuentos para  promover el comercio.  Los hinduistas también celebran a la diosa Lakshmi y su entrada al universo en forma de energía, shakti, que dota de luz a todo lo creado.  Los sikhs celebran la liberación de un gurú  que estaba en la cárcel y que salió con 52 compañeros de celda tomados de la punta de su camisa.

   Diwali es también la época que marca el cambio el clima, entra el otoño y las noches empiezan a ser frías.  Se dice después de Diwali los chales salen en las noche y así es. Ya se duerme con cobija y los ventiladores no son necesarios a ninguna hora del día.

      Yo celebré los 5 días como si fuera local. Entre los amigos artistas  extranjeros  y los locales tuvimos agenda llena. En la residencia la noche previa cenamos con luz de vela, y al día siguiente empezamos el desayuno con un pastelillo en la boca para endulzarnos la vida. Nos dijeron Feliz Diwali y regalaron dulces,  para no romper la costumbre fuimos a comprar chocolates para los trabajadores del lugar. Nos invitaron a tres fiestas, un  pre duvali que fue  una reunión de amigos, en una casa decorada con luces eléctricas y velas en el piso dentro de mosaicos rebuscados hechos con flores.   Esa noche jugamos Flush, un pókar de tres cartas. El chiste  es apostar para llamar a la diosa de la fortuna y que acompañe todo el año que comienza, no importa si se gana o pierde. Si no se juega a las cartas la tradición dice que la próxima vida se renacerá burro, ese dato todavía no se lo paso a la pintora francesa que no se animó a apostar algunas rupias.

   Otra de las reuniones fue más familiar y sencilla, pero salimos una hora a la calle a quemar cohetes, encender velitas y  disfrutar de la ciudad iluminada  en sus balcones y terrazas. Otra tarde fuimos a casa de un amiguito de 11 años que nos recibió con un collar de flores, nos llevó a su cuarto y enseñó sus cosas, quemamos cohetes sin temor a la contaminación ni al ruido. La familia invitó chai y nueces, su mamá me regaló  zapatos, y luego fuimos a rezar a un  templo  sikh, hermosísimo, al aire libre, que se llama Gobin Sadan. Hice todos los ritos, me lavé antes de entrar al templo, encendí velas, me levanté y agaché como treinta veces y todas puse la frente en el piso, tomé agua bendita, recé el padrenuestro en español y en voz alta,  con la encargada de las oraciones repetí un mantra para que llegue un milagro a  mi vida.

   Así que nada más para presumir informo que a tono con el Diwali he vencido el mal, que en mi caso incluye dengue y ratones en forma literal y metafórica; estoy llena de luces y luz;  la diosa de la abundancia está conmigo; recibí y di regalos, y estoy listísima para empezar un nuevo ciclo llena de bendiciones indias.

 

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